
A L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.
VV∴ HH∴ de Baja California al mirar estas columnas, no veo súbditos ni subalternos; veo a Maestros, a mis amigos y a mi familia masónica. Mi paso por la posición de Diputado Gran Maestro me enseñó que el liderazgo en nuestra Orden no se ejerce desde la altura de un sitial, sino desde la cercanía del abrazo fraterno. En aquel entonces, caminamos bajo la guía del Orden, la Lealtad y el Compromiso, y gracias a su esfuerzo, hoy esas no son solo palabras, sino realidades en nuestros Talleres.
Hoy, al aceptar este alto honor de ser vuestro Muy Respetable Gran Maestro, mi compromiso se renueva y se simplifica en el deseo de que nuestra Gran Logia sea un hogar para todos. Mi trazado para este nuevo ciclo es sencillo pero profundo: Unidad, Fraternidad y Armonía.
Unidad, para que entendamos que, aunque nuestras opiniones sean distintas, nuestro fin es el mismo: el perfeccionamiento de la humanidad y de nosotros mismos.
Fraternidad, para que ningún hermano se sienta solo en su dolor ni olvidado en su alegría. Que seamos una verdadera cadena de unión donde cada eslabón sepa que cuenta con el otro.
Armonía, para que la paz reine en nuestras Grandes tenidas y que la tolerancia sea el aire que respiremos, permitiendo que la luz de la razón brille sin cegarnos.
Queridos Hermanos, no pretendo ser un Gran Maestro que dirija desde lejos. Quiero ser el Hermano que camina a vuestro lado, el que escucha antes de decidir y el que sirve antes de mandar. La obra es de todos. La piedra bruta nos espera en el taller y solo juntos, con la escuadra de la rectitud y el compás de la justicia, podremos seguir construyendo este Templo a la Virtud que es nuestra Muy Respetable Gran Logia de Estado "Baja California".
Gracias por vuestra confianza. Gracias por vuestro cariño. Que el G∴ A∴ D∴ U∴ nos guíe para que este periodo sea de provecho para la Orden y de alegría para nuestros corazones.
Es tiempo de trabajar, pero sobre todo, es tiempo de querernos como hermanos.

